
Si hace poco hablábamos de la L-Arginina, hoy vamos a hablar de la beta-alanina, otro aminoácido, quizá menos conocido que el primero, pero que también es importante conocer. ¿Nos acompañas?
¿Qué es la Beta-alanina? Es un aminoácido no esencial que el cuerpo produce de forma natural pero que también se puede obtener a través de la dieta (ingiriendo carnes rojas y aves) o de un suplemento.
No sirve para sintetizar las proteínas, sino que es un precursor de la carnosina (un dipéptido que se encuentra en los músculos y el cerebro), es decir, que cuanto másdepósito de carnosina mejor para los músculos porque se reduce la fatiga muscular y se mejora la resistencia.
¿Para qué sirve?
- Para aumentar la carnosina, tal y como hemos explicado antes.
- Para reducir la fatiga muscular porque amortigua el ácido láctico y eso permite
que los entrenamientos puedan ser más largos e intensos, acortando además,
el tiempo de recuperación entre ejercicios. - Para mejorar el rendimiento en los ejercicios de alta intensidad, como el
levantamiento de pesas, correr 400 – 800 metros, ciclismo de alta intensidad,
etc.
¿Cómo se toma? En suplemento, generalmente, a lo largo del día para optimizar su potencial. El período mínimo de suplementación es de 2 semanas pero se recomienda completar el mes y no superar los 3 meses.
¿Tiene efectos secundarios? Puede producir hormigueo en las manos, por eso se recomienda dividir la ingesta en 2
o 3 veces al día, para disminuir este efecto. Es totalmente inofensivo, pero está bien saberlo para no asustarnos.
Esto ocurre porque la beta-alanina activa los receptores de algunas terminaciones nerviosas en la piel.

